Para la nueva tienda que he proyectado para la firma Vilagallo, diseñé unos módulos escultóricos con diferentes materiales, alturas y colores, consiguiendo así un golpe de efecto sobre una base neutra que resalta y potencia el color en el espacio, y dándole importancia a lo que se exponga sobre ellos. En la parte final, siguiendo ese juego de volúmenes, encontramos el mostrador con un leopardo a cada lado, que aportan ese toque desenfadado y un poco salvaje que necesitaba para dar vida a todos los conceptos que desarrollé para ésta tienda.
En ambos lados de la tienda, se repite en las paredes el dibujo geométrico de las cajoneras a gran escala para aportar textura y para los probadores, aprovechamos los maravillosos estampados exóticos de la firma y lo rematamos con un rodapié en latón. Se ha cuidado hasta el mínimo detalle para conseguir lo que buscaba, una atmósfera fresca con un toque exuberante y exótico.
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